No esperes a estar al límite: qué es un plan de seguridad ante una crisis suicida

Plan de seguridad

Cuando una persona piensa en el suicidio, una de las cosas que puede cambiar es su manera de ver las opciones que tiene delante. Lo que en otro momento podría parecer «puedo llamar a alguien», «puedo esperar» o «puedo pedir ayuda», en plena crisis puede sentirse mucho más lejano.

Por eso, una parte importante de la prevención no consiste solo en reaccionar cuando todo está desbordado. También puede consistir en preparar antes algunas decisiones para ese momento.

Eso es, en esencia, un plan de seguridad.

No es un documento complicado ni tiene que tener un aspecto especial. Es un plan personal, pensado para poder consultarlo cuando una crisis empieza a crecer. Recoge señales que te ayudan a reconocer que estás entrando en un momento de riesgo, cosas que pueden ayudarte a atravesarlo, personas a las que acudir y recursos profesionales que puedes utilizar.

La idea es sencilla: si llega un momento en el que pensar con claridad se hace muy difícil, no tener que empezar desde cero.


¿Para qué sirve realmente un plan de seguridad?

La investigación sobre este tipo de herramientas ha crecido bastante en los últimos años. Una revisión que reunió seis estudios con más de 3.500 adultos encontró que los planes de seguridad y otras intervenciones muy parecidas se relacionaban con menos conductas suicidas posteriores (Nuij et al., 2021).

Eso no quiere decir que un plan haga desaparecer el sufrimiento. De hecho, en ese mismo trabajo no se encontró un efecto claro sobre los pensamientos suicidas. Su utilidad parece estar más relacionada con algo muy concreto: ayudar a que una persona tenga alternativas preparadas cuando aparece una crisis.

En un estudio con militares que estaban atravesando una situación de riesgo, Bryan y colaboradores (2017) compararon un plan de respuesta a la crisis con el antiguo enfoque de pedir a la persona que prometiera que no se haría daño. Quienes habían preparado un plan mostraron menos intentos durante los seis meses siguientes y una reducción más rápida de los pensamientos suicidas.

La muestra era pequeña y muy concreta, así que no podemos convertir ese resultado en una regla para todo el mundo. Pero sí señala una diferencia importante: no es lo mismo decir «no lo hagas» que sentarse con alguien a pensar «si vuelve a pasar, ¿Qué vamos a hacer?».

Stanley y colaboradores (2018) encontraron algo parecido en personas atendidas en urgencias: cuando el plan de seguridad iba acompañado de llamadas de seguimiento, hubo menos conductas suicidas posteriores y más personas continuaron recibiendo atención en salud mental.

Y esto importa porque un plan de seguridad no está pensado para dejarte solo con una hoja. Forma parte de una red de apoyo más amplia.


¿Qué suele tener dentro?

Aunque existen modelos estructurados, un buen plan necesita parecerse a la persona que va a utilizarlo.

Una de sus primeras partes suele ser aprender a reconocer tus propias señales de alarma. No las que aparecen en una lista de internet, sino las tuyas: qué suele cambiar en ti cuando empiezas a estar peor, qué pensamientos aparecen, qué haces diferente o qué notas justo antes de que la situación se vuelva mucho más difícil.

Después se piensa en qué puede ayudarte a ganar tiempo y bajar un poco la intensidad. No estamos hablando de solucionar en media hora aquello que quizá lleva meses haciéndote daño. A veces el objetivo es simplemente atravesar los siguientes minutos con algo más de seguridad.

También se identifican personas y lugares que pueden servir de apoyo. Puede haber alguien con quien simplemente te ayude estar, alguien a quien puedas contarle claramente lo que está ocurriendo y alguien que pueda acompañarte a buscar ayuda profesional si la necesitas.

Otra parte importante es dejar esa ayuda profesional localizada de antemano: saber a quién llamar, dónde acudir y qué recursos tienes disponibles.

Doupnik y colaboradores (2020), en una revisión de 14 estudios, encontraron que distintas intervenciones breves realizadas alrededor de una crisis se relacionaban con menos intentos posteriores y con una mayor probabilidad de continuar recibiendo atención después. Entre los elementos que aparecían con frecuencia estaban precisamente la planificación de seguridad, el seguimiento y la conexión con otros recursos de ayuda.

Por último, el plan también puede incluir maneras de hacer el entorno más seguro en los momentos de mayor riesgo, poniendo distancia entre la persona y aquello con lo que pudiera hacerse daño, preferiblemente con ayuda de alguien de confianza o de un profesional.

Estas ideas coinciden con las recomendaciones de NICE sobre los planes de seguridad, que incluyen reconocer señales de alarma, preparar estrategias para afrontar la crisis, identificar apoyos y tener accesibles los contactos profesionales.


No tiene que ser perfecto para ser útil

Un plan de seguridad puede estar escrito en una hoja, guardado en el móvil o en cualquier formato que sea fácil de encontrar.

Y puede ser un plan que incluya herramientas diferentes.

Tal vez una persona que antes era un apoyo ya no lo sea. Quizá con el tiempo aprendas a reconocer antes una señal de alarma. O descubras que algo que pensabas que podría ayudarte no te sirve cuando estás realmente mal.

Por eso tiene sentido revisarlo y, siempre que sea posible, construirlo acompañado.

En niños y adolescentes esto es especialmente importante. Una revisión publicada en 2025 encontró que todavía tenemos poca investigación para saber hasta qué punto un plan de seguridad funciona por sí solo en menores (Albaum et al., 2025).

Eso no convierte el plan en algo inútil. Nos recuerda que, especialmente en menores, debe formar parte de un acompañamiento más amplio en el que participen profesionales y adultos responsables.


La terapia también puede ser un lugar donde preparar ese camino

No hace falta esperar a una emergencia para hablar de todo esto.

En terapia se puede dedicar tiempo a entender cómo empiezan tus crisis, qué situaciones suelen hacerlas más difíciles, qué señales has aprendido a pasar por alto y qué apoyos son realmente accesibles para ti. También se puede revisar el plan después de un momento complicado y aprender de lo que ayudó y de lo que no.

Porque un plan de seguridad no tiene por qué construirse cuando ya no puedes más. De hecho, tiene mucho más sentido hacerlo cuando todavía hay espacio para pensar con calma.

A veces prevenir no consiste en encontrar una frase que consiga que todo deje de doler. Consiste en conocerte lo suficiente como para reconocer antes cuándo necesitas ayuda y tener preparado el camino para llegar a ella.

Si no estás en una situación de urgencia, pero quieres empezar a hablar de lo que te está pasando y valorar apoyo psicológico, puedes solicitar una sesión de acogida gratuita para contar tu situación y orientarte sobre los siguientes pasos, sin compromiso.

En caso de tener pensamientos suicidas o temer poder hacerte daño, en España puedes llamar al 024, de forma gratuita y confidencial, las 24 horas del día. Si existe una emergencia inmediata, llama al 112.

Este artículo tiene finalidad divulgativa y no sustituye una evaluación ni un tratamiento psicológico individualizado.


Referencias

Albaum, C., Irwin, S. H., Muha, J., Schumacher, A., Clarissa, S., Finkelstein, Y., Bridge, J. A., & Korczak, D. J. (2025). Safety planning interventions for suicide prevention in children and adolescents: A systematic review and meta-analysis. JAMA Pediatrics, 179(8), 886–895. https://doi.org/10.1001/jamapediatrics.2025.1012

Bryan, C. J., Mintz, J., Clemans, T. A., Leeson, B., Burch, T. S., Williams, S. R., Maney, E., & Rudd, M. D. (2017). Effect of crisis response planning vs. contracts for safety on suicide risk in U.S. Army soldiers: A randomized clinical trial. Journal of Affective Disorders, 212, 64–72. https://doi.org/10.1016/j.jad.2017.01.028

Doupnik, S. K., Rudd, B., Schmutte, T., Worsley, D., Bowden, C. F., McCarthy, E., Eggan, E., Bridge, J. A., & Marcus, S. C. (2020). Association of suicide prevention interventions with subsequent suicide attempts, linkage to follow-up care, and depression symptoms for acute care settings: A systematic review and meta-analysis. JAMA Psychiatry, 77(10), 1021–1030. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2020.1586

Nuij, C., van Ballegooijen, W., de Beurs, D., Juniar, D., Erlangsen, A., Portzky, G., O’Connor, R. C., Smit, J. H., Kerkhof, A., & Riper, H. (2021). Safety planning-type interventions for suicide prevention: Meta-analysis. The British Journal of Psychiatry, 219(2), 419–426. https://doi.org/10.1192/bjp.2021.50

Stanley, B., Brown, G. K., Brenner, L. A., Galfalvy, H. C., Currier, G. W., Knox, K. L., Chaudhury, S. R., Bush, A. L., & Green, K. L. (2018). Comparison of the Safety Planning Intervention with follow-up vs usual care of suicidal patients treated in the emergency department. JAMA Psychiatry, 75(9), 894–900. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2018.1776

Imagen de Eirene García Caro

Eirene García Caro

Psicóloga colegiada nº AO-09582 por el Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental (COPAO). Especializada en terapias contextuales de tercera generación (ACT) y en el impacto de la tecnología en la salud mental y la toma de decisiones. Atiende online a pacientes de toda España, ayudándoles a gestionar la ansiedad, la incertidumbre y la dependencia digital desde un enfoque basado en la evidencia.

Todas las entradas

Etiquetas :

prevención suicidio

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pasos a seguir para empezar tu terapia

Se trata de un proceso en fases:

  • Sesión de acogida gratuita

    En primer lugar tendrá lugar la sesión de acogida de unos 15-20 min. con la coordinadora del equipo de psicólogos, donde trasladarás cual es tu necesidad en cuanto al problema que te trae a consulta y te daremos toda la información que necesitas.

  • Te asignamos al mejor psicoterapeuta para tus necesidades

    Si decides empezar la terapia psicológica para la ansiedad con nosotros, se te asignará un psicólogo o psicóloga de nuestro equipo de profesionales especializado/a en ansiedad, con el que tendrás la sesión de valoración.

  • Plan de trabajo

    A partir de ahí se establecerá un plan personalizado y consensuado contigo para que así puedas lograr tus objetivos terapéuticos para solucionar los problemas que la ansiedad está causando en tu vida y puedas alcanzar la metas que quieres en tu vida. El plan de trabajo puede incluir trabajo para casa porque terapia no es solo lo que ocurre en sesión sino también lo que haces con lo que trabajas en sesión en el día a día.