Terapia online para la ansiedad

La ansiedad puede aparecer como preocupación constante, pensamientos difíciles de parar o una activación física intensa: tensión, palpitaciones, mareo o miedo.

A veces empiezas a evitar situaciones o a tomar cada vez más decisiones en función de lo que podría salir mal.

En terapia empezamos por comprender qué está ocurriendo en tu caso, qué puede estar manteniendo esa ansiedad y qué necesitas recuperar o cambiar.

Cuando la ansiedad empieza a
ocupar demasiado espacio

Sentir ansiedad no significa, por sí solo, tener un trastorno. Es una respuesta humana ante la incertidumbre, la amenaza o situaciones que nos importan.

La cuestión no es únicamente si aparece, sino cuánto espacio está ocupando y hasta qué punto está condicionando tu vida.

Puede ser buen momento para pedir ayuda cuando la preocupación ocupa gran parte del día, el cuerpo permanece activado con frecuencia, descansar cuesta o empiezas a evitar cada vez más situaciones. También cuando el miedo pesa en decisiones importantes o las estrategias que utilizabas para sentirte mejor ya no son suficientes.

Nada de esto permite diagnosticarte desde una página. Sí puede ayudarte a observar si tu margen para elegir cómo quieres vivir se está haciendo cada vez más pequeño.

Preocupación constante

Pensamientos que se repiten y sensación de no poder parar la mente o de estar anticipando continuamente lo que podría salir mal.

Activación física

Tensión, presión en el pecho, mareo, palpitaciones, malestar corporal o sensación de permanecer en alerta.

Evitación

Evitar lugares, situaciones o conversaciones por miedo a que aparezca la ansiedad o a no saber cómo manejarla.

Decisiones condicionales por el miedo

Elegir cada vez más en función de si algo puede provocarte ansiedad, en lugar de poder decidir también según lo que quieres o necesitas.

Entender qué está pasando antes de intentar apagar la alarma.

La terapia no empieza dando por hecho que existe una única causa.

Necesitamos comprender cuándo apareció la ansiedad, qué estaba ocurriendo entonces, qué la activa ahora y qué haces para intentar sentirte mejor o más segura.

Para algunas personas serán importantes determinadas experiencias, relaciones o pérdidas. Para otras, la salud, el trabajo, la crianza, el descanso o un momento especialmente exigente. También puede ser necesario mirar partes de tu historia para comprender mejor cómo has aprendido a responder ante determinadas situaciones.

No buscamos el pasado por el pasado. Nos interesa aquello que pueda ayudarnos a entender qué está ocurriendo hoy.

También observamos para qué han servido algunas respuestas. Evitar, anticiparte o intentar tenerlo todo bajo control puede aliviar a corto plazo. La dificultad aparece cuando esas estrategias empiezan a ocupar cada vez más espacio y reducen tu margen para decidir.

Por eso no buscamos únicamente que la alarma deje de sonar. Intentamos comprender por qué se está activando, qué puede estar manteniéndola y qué otras formas de responder podemos construir contigo.

Cómo puede ser la terapia
para la ansiedad

Primero, entender tu situación

Las primeras sesiones nos permiten ir construyendo contigo una explicación de lo que está ocurriendo.

Hablaremos de cómo estás ahora, cuándo empezó, qué estaba pasando en ese momento, cómo está afectando a tu vida, qué has intentado y qué te gustaría recuperar o cambiar.

No buscamos colocarte rápidamente una etiqueta. Necesitamos comprender lo suficiente para decidir juntos por dónde empezar.

Decidir qué queremos trabajar

Es comprensible que quieras dejar de sentir ansiedad.

Pero la ansiedad forma parte de las respuestas humanas. El objetivo no siempre puede ser no volver a sentirla, sino conseguir que deje de organizar tu vida.

Quizá necesites volver a acercarte a situaciones que has empezado a evitar, tomar decisiones sin que el miedo decida siempre por ti, comprender mejor determinadas sensaciones o relacionarte de otra manera con pensamientos que ahora ocupan demasiado espacio.

Los objetivos se construyen contigo y pueden cambiar durante el proceso.

Un trabajo adaptado a lo que estamos comprendiendo

Los modelos y las técnicas nos ayudan a decidir cómo trabajar, pero no elegimos una intervención simplemente porque alguien llegue con “ansiedad”.

Dependiendo de lo que esté ocurriendo podemos utilizar herramientas procedentes de enfoques como TCC, ACT o análisis funcional. Cuando existen experiencias traumáticas relevantes para lo que está ocurriendo, también puede tener sentido trabajar con EMDR.

La elección depende de tu historia, tu contexto, lo que está manteniendo las dificultades, tus necesidades y tus recursos.

La terapia se adapta a la persona,
no al revés

Hay ejercicios o propuestas que pueden ayudar a una persona y convertirse en una barrera para otra.

Cuando algo no encaja, antes de concluir que “no estás poniendo de tu parte”, necesitamos entender qué está ocurriendo.

A veces habrá que cambiar el ritmo, explicar mejor para qué proponemos algo o buscar otra forma de acercarnos al mismo objetivo.

Tener un modelo de trabajo no significa obligarte a encajar en él.

El vínculo también importa

Para hablar de ti, de lo que estás viviendo y de partes importantes de tu historia necesitas poder sentir suficiente confianza y seguridad con quien tienes delante.

Eso incluye poder preguntar, decir que algo no te encaja o explicar que una propuesta te está resultando difícil.

El profesional aporta formación, experiencia y herramientas. Tú conoces tu propia vida.

El trabajo terapéutico se construye con ambas cosas.


 

Terapia online para la ansiedad

La terapia online permite realizar las sesiones por videollamada desde un lugar en el que puedas hablar con suficiente tranquilidad y privacidad.

Para muchas personas facilita incorporar la terapia a su vida y mantener la continuidad del proceso.

También podemos valorar si existe alguna necesidad que haga conveniente coordinar el trabajo con otros profesionales.

Quién puede acompañarte

Todo el equipo trabaja con personas que consultan por ansiedad, pero no asignamos un profesional únicamente porque exista esa palabra.

Primero queremos comprender un poco qué está ocurriendo.

Una ansiedad relacionada con un duelo, una situación laboral, la maternidad o paternidad, una enfermedad o una experiencia traumática puede requerir conocimientos y experiencias profesionales diferentes.

Por eso cuidamos especialmente la asignación y tenemos en cuenta tanto lo que necesitas trabajar como tus preferencias.

Paso a seguir para empezar tu terapia

Nos cuentas qué está ocurriendo

El primer paso es una sesión de acogida gratuita de aproximadamente 20–30 minutos, por teléfono o videollamada.

No es una sesión de terapia. Sirve para escucharte brevemente, conocer qué estás buscando, resolver dudas iniciales y valorar si podemos ayudarte.

Pensamos quién puede acompañarte mejor

Si quieres continuar, valoramos qué profesional del equipo puede encajar mejor con tu situación según su formación, experiencia y tu propia manera de necesitar el acompañamiento.

Empezáis a trabajar

Las primeras sesiones permiten comprender con mayor profundidad qué está ocurriendo, acordar objetivos y decidir cómo trabajar.

No existe un número de sesiones que funcione igual para todo el mundo. El proceso se revisa contigo y puede adaptarse a medida que avanzáis.

Preguntas frecuentes sobre la terapia online para la ansiedad

¿Cómo sé si puede ser buen momento para pedir ayuda?
Cuando la ansiedad está ocupando cada vez más espacio en tu descanso, tus relaciones, el trabajo, los estudios o las decisiones que tomas, puede tener sentido consultar.

No necesitas esperar a estar al límite. Tampoco significa que necesariamente tengas que empezar terapia. Una primera conversación puede ayudarte a entender mejor qué opciones tienes.
Puede ser una opción para muchas personas, pero depende de la situación, de lo que necesites trabajar y de las condiciones en las que puedas hacer las sesiones.

Por eso valoramos la modalidad contigo antes de darla por adecuada.

No existe una duración que podamos saber de antemano.

Dependerá de lo que esté ocurriendo, de los objetivos, de tu contexto y de cómo vaya evolucionando el proceso. Lo importante es poder revisar contigo si el trabajo está siendo útil y qué necesita cambiar.

No podemos responder a esa pregunta desde una página.

La medicación debe valorarla un profesional médico. La terapia psicológica puede formar parte del abordaje y, cuando sea necesario, podemos trabajar de forma coordinada con otros profesionales sanitarios.

Si ya tomas medicación, cualquier cambio debe consultarse con quien te la haya prescrito.
Después de conocer tu situación valoramos qué forma de trabajo puede tener más sentido según tus necesidades, objetivos, preferencias y la formación del profesional.

 

Y te explicamos por qué.

Nos ayudan a conocerte mejor y a entender qué está ocurriendo.

No necesitas llegar sabiendo explicarlo perfectamente. Esa comprensión también forma parte del trabajo que hacemos juntos.

Si quieres valorar si podemos ayudarte

No necesitas saber qué terapia necesitas ni qué profesional elegir.

Puedes empezar contándonos qué está ocurriendo.

En la sesión de acogida podremos conocerte un poco, resolver tus dudas y pensar contigo cuál puede ser el siguiente paso.

Revisión clínica: Eirene García

Fecha de la última revisión: 05/10/2026

Sobre Eirene García

Psicóloga sanitaria colegiada

Eirene García es psicóloga sanitaria, fundadora de Eirene García Psicología y autora de Cuando nada es seguro, todo es posible.

Acompaña a personas que atraviesan ansiedad, trauma, duelo, dificultades en las relaciones y momentos de cambio, desde una mirada que integra historia, contexto y necesidades actuales.

Su forma de trabajar y de comunicar busca ayudar a comprender qué está ocurriendo, qué función han tenido determinadas formas de afrontar lo vivido y qué puede necesitar cada persona para avanzar de una manera más ajustada a su realidad.