Terapia psicológica online para la perimenopausia y la menopausia

Puede que últimamente notes cambios que no terminas de entender. Duermes peor, estás más irritable, te cuesta concentrarte o hay momentos en los que tus emociones parecen tener una intensidad que antes no tenían.

Quizá te preguntas cuánto de lo que sientes tiene que ver con los cambios hormonales y cuánto con todo lo que está ocurriendo en tu vida.

O puede que estés viviendo esta etapa con tranquilidad, pero haya aspectos de ti misma, de tus relaciones o de tu manera de afrontar las cosas que quieras revisar.

La perimenopausia y la menopausia forman parte de una transición vital, no son por sí mismas una enfermedad ni tienen por qué convertirse en una crisis. Pero tampoco hay que minimizar el malestar que algunas mujeres experimentan durante esta etapa.

La terapia psicológica puede ofrecerte un espacio para comprender qué estás viviendo, atender lo que te preocupa y encontrar maneras de relacionarte con estos cambios que tengan sentido para ti.

Gratuita · 20–30 minutos · por teléfono o videollamada · no es una sesión de terapia

Perimenopausia y menopausia: no todo cambia de la misma manera ni al mismo tiempo

Cuando hablamos de menopausia, solemos pensar en el momento en que desaparece la menstruación. Sin embargo, los cambios pueden empezar bastante antes.

La perimenopausia es la etapa de transición durante la cual se producen variaciones hormonales y pueden aparecer cambios en el ciclo menstrual, el descanso, el estado de ánimo y otros aspectos de la salud.

La menopausia se establece habitualmente después de doce meses consecutivos sin menstruación, siempre que no exista otra causa que explique su ausencia. Esta definición puede requerir otra valoración en circunstancias como determinados tratamientos hormonales o intervenciones médicas.

Pero conocer estas definiciones no significa que podamos explicar de la misma manera lo que le ocurre a cada mujer.

Hay mujeres que atraviesan esta etapa sin grandes dificultades y otras que experimentan cambios importantes en su bienestar físico y psicológico que afectan a distintas áreas de su vida.

Y también hay una realidad que conviene tener presente: los cambios hormonales no suceden al margen de nuestra vida.

A veces coinciden con responsabilidades laborales exigentes, años dedicados al cuidado de otras personas, cambios familiares, dificultades en la pareja, pérdidas o nuevas preguntas sobre cómo queremos vivir.

Por eso, para comprender lo que está pasando, necesitamos mirar tanto el cuerpo como el contexto en el que ocurren esos cambios.

Cuando la perimenopausia o la menopausia afectan a tu bienestar emocional

No todas las personas viven los mismos cambios ni los interpretan de la misma manera. Estas son algunas cuestiones que pueden aparecer y sobre las que, si están afectando a tu vida, puedes querer conversar.

Ansiedad, irritabilidad y cambios en el estado de ánimo

Durante esta transición algunas mujeres experimentan más ansiedad, cambios de humor o periodos de tristeza. Puede resultar desconcertante reaccionar de una manera distinta a la habitual o sentir que situaciones que antes llevabas bien ahora te cuestan mucho más.

Sin embargo, no toda ansiedad o tristeza que aparece en esta etapa se debe necesariamente a la menopausia. Comprender cuándo empezó ese malestar, qué lo intensifica, qué papel juega el descanso y qué está sucediendo en tu vida puede ayudarnos a entender mejor la situación.

Cansancio, dificultades para dormir y sensación de sobrecarga

Dormir mal no afecta únicamente al cansancio físico. También puede influir en la concentración, la paciencia, la memoria y la capacidad para afrontar las exigencias cotidianas.

Y cuando llevas tiempo funcionando con menos descanso del que necesitas, es fácil interpretar que el problema está en tu capacidad para organizarte o gestionar las cosas. Pero quizá también sea necesario revisar cuánto estás sosteniendo, de qué recursos dispones y qué cambios puedes hacer en tu día a día.

La relación con tu cuerpo, tu autoestima y tu identidad

El cuerpo cambia a lo largo de la vida. La relación que tenemos con él también. Para algunas mujeres, esta etapa trae preocupaciones relacionadas con la imagen corporal, el envejecimiento, la sexualidad o la sensación de estar entrando en un momento vital diferente.

Para otras, puede representar una oportunidad de revisar expectativas y relacionarse consigo mismas desde otro lugar. No existe una manera correcta de sentirse ante estos cambios. En terapia podemos explorar qué significado tienen para ti, qué ideas o exigencias están influyendo en cómo los vives y qué te gustaría construir en esta nueva etapa.

Pareja, sexualidad y relaciones personales

La menopausia también puede coincidir con cambios en el deseo sexual, las necesidades afectivas o la manera de relacionarse en pareja.

A veces hay dificultades físicas que requieren atención médica. Otras veces intervienen el cansancio, las preocupaciones, la comunicación, la historia de la relación o varios factores a la vez. La terapia puede ayudar a comprender estas dificultades y abrir espacios de comunicación, sin establecer cómo debería ser tu sexualidad ni qué decisiones tendrías que tomar.

Si tus inquietudes se centran en la sexualidad, puedes conocer también nuestra página de sexología online.

¿Cómo puede ayudarte la terapia psicológica durante la menopausia?

No se trata de convencerte de que tienes que vivir esta etapa de manera positiva. Tampoco de atribuir todos tus problemas a los cambios hormonales.

Se trata de comprender tu experiencia.

En función de lo que necesites, el trabajo psicológico puede abordar la ansiedad, el malestar emocional, los cambios en la autoestima, las dificultades en las relaciones o las preocupaciones asociadas a esta transición vital.

También podemos explorar las expectativas que tienes sobre ti misma, las responsabilidades que estás asumiendo y las formas de responder que has aprendido a lo largo de tu historia.

Algunas de esas formas quizá te hayan ayudado durante muchos años. Y puede que ahora necesites otras.

No podemos elegir todos los cambios que aparecen en nuestra vida, pero sí podemos trabajar en cómo responder a ellos y en qué queremos que tenga espacio a partir de ahora.

La psicoterapia no sustituye la atención médica de los síntomas físicos ni los tratamientos hormonales cuando están indicados. Ambas formas de atención pueden ser complementarias.

Cómo trabajamos en Eirene García Psicología

Nuestra manera de trabajar parte de una idea: antes de decidir qué hacer, necesitamos comprender qué está pasando. No aplicamos una intervención idéntica a todas las personas.

Tenemos en cuenta tu historia, tu situación actual, tus relaciones, tus necesidades y los objetivos que quieras trabajar.

Escuchamos tu situación

Lo primero es conocer qué cambios has notado y qué te preocupa, sin dar por hecho que todo tiene una única explicación.

Miramos el contexto

Exploramos el descanso, las relaciones, las responsabilidades y los recursos que tienes hoy para comprender qué lugar ocupa cada cosa.

Acordamos objetivos

Si decides iniciar un proceso, los objetivos se construyen contigo y pueden revisarse en función de lo que necesites.

Respetamos los límites de la psicoterapia

Cuando sea necesario, te orientaremos para que puedas valorar también la atención médica correspondiente. La terapia no sustituye esa evaluación.

¿Quién puede acompañarte?

En la sesión de acogida podemos escuchar tu situación y valorar qué profesional del equipo podría encajar mejor con tus necesidades, su formación y la disponibilidad actual.

Terapia online durante esta etapa: también importa el formato

La modalidad online puede facilitar que encuentres un espacio para ti cuando el trabajo, el cuidado de otras personas o el cansancio hacen difícil organizar desplazamientos.

Las sesiones se realizan por videollamada. Necesitarás privacidad y una conexión adecuada; si tu situación requiere otro tipo de atención, podemos valorarlo en la acogida.

El primer paso es conocernos

Podemos empezar con una sesión de acogida gratuita, de unos 20–30 minutos, por teléfono o videollamada. No es una sesión de terapia ni supone el compromiso de iniciar un proceso.

1. Nos cuentas qué está ocurriendo

Puedes explicar brevemente qué has notado, qué te inquieta y qué te gustaría comprender. No necesitas tenerlo todo claro.

2. Valoramos qué necesitas

Escuchamos tu situación y consideramos si el acompañamiento psicológico online es adecuado y quién podría ayudarte.

3. Tú decides si quieres continuar

Si encaja contigo y quieres empezar, te explicamos cómo se organiza el proceso y las condiciones de las sesiones.

Preguntas frecuentes sobre terapia psicológica y menopausia

¿La perimenopausia puede provocar ansiedad o cambios emocionales?

Durante la perimenopausia pueden aparecer cambios en el estado de ánimo, dificultades de sueño o ansiedad. Sin embargo, no es adecuado asumir que cualquier malestar emocional en esta etapa tiene una causa hormonal. Importa valorar el conjunto de circunstancias y otras posibles causas cuando corresponda.

Aunque en el lenguaje cotidiano se utilizan muchas veces como sinónimos, no significan exactamente lo mismo. Premenopausia puede referirse de manera amplia al tiempo anterior a la menopausia, mientras que perimenopausia describe la transición en torno a ella.

No. Puedes consultar si estás atravesando la perimenopausia, si ya has llegado a la menopausia o si estás viviendo cambios y preocupaciones que te gustaría comprender mejor. No necesitas tener un diagnóstico concreto para plantear una consulta psicológica.

No. La valoración ginecológica o médica es importante para abordar síntomas físicos, cambios menstruales y posibles tratamientos. La psicoterapia se ocupa del bienestar psicológico y puede complementar la atención médica cuando ambas resultan pertinentes.

Podemos empezar hablando

Quizá tienes bastante claro qué te está preocupando. O quizá todavía no sabes muy bien cómo ponerlo en palabras. No necesitas llegar con todas las respuestas.

En nuestra sesión de acogida gratuita podemos escucharte, resolver tus dudas y valorar contigo si el acompañamiento psicológico es lo que necesitas en este momento.

Gratuita · 20–30 minutos · por teléfono o videollamada · no es una sesión de terapia