Cómo funciona la terapia online
Quizá llevas tiempo pensando en hablar con alguien. O quizá la decisión ha llegado de golpe y, además de lo que te preocupa, ahora tienes que resolver otras preguntas: ¿con quién hablaré?, ¿tendré que contar toda mi historia desde el primer día?, ¿cómo sé si esa persona es adecuada para mí?
Son preguntas razonables. Por eso queremos explicarte cómo trabajamos, desde el primer contacto hasta el desarrollo de la terapia. Con claridad, sin dar por hecho lo que necesitas y sin pedirte que te comprometas a un proceso que todavía no conoces.
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Primero, nos conocemos
Puedes reservar una sesión de acogida gratuita. Es una conversación inicial para que nos cuentes qué te ha llevado a buscar ayuda, hasta donde quieras compartirlo, y puedas plantearnos tus dudas.
Te explicamos cómo funciona el equipo y valoramos contigo si la atención que ofrecemos puede tener sentido para tu situación. No necesitas llegar con un diagnóstico. La acogida no es una sesión de evaluación o tratamiento ni te compromete a comenzar terapia.
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Buscamos a tu profesional
En el equipo hay distintas trayectorias y áreas de formación, pero compartimos una forma de entender la atención: escucha, rigor profesional y atención a tu historia y a tu contexto.
Para orientarte, tenemos en cuenta el motivo de consulta, tus necesidades, tus preferencias y la disponibilidad de los profesionales. La relación terapéutica también importa: si algo no encaja, puedes decirlo y hablar con nosotros sobre las opciones disponibles.
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Empezamos a comprender
Las primeras sesiones sirven para conoceros y explorar qué está ocurriendo: cómo te afecta la situación actual, cuándo aparecen ciertas dificultades y qué circunstancias pueden ser relevantes.
No tienes que contarlo todo el primer día. El ritmo, las preguntas y la profundidad de la valoración dependerán de lo que sea clínicamente pertinente. También podrás resolver dudas sobre el funcionamiento de las sesiones y la confidencialidad.
Decidimos contigo
por dónde empezar
A partir de la valoración, podemos concretar objetivos y plantear herramientas terapéuticas adecuadas. A veces hay que comprender ciertos patrones; otras, ensayar respuestas nuevas, abordar experiencias difíciles o recuperar actividades y relaciones importantes.
El equipo cuenta con formación en distintos enfoques, como las terapias contextuales, la terapia cognitivo-conductual y EMDR, entre otros. Ninguna técnica se aplica automáticamente por aparecer en una lista. La elección dependerá de tu situación y de la formación de quien te atiende.
El plan no queda fijado para siempre. Podéis revisar juntos lo que está resultando útil, las dudas que van surgiendo y qué cambios conviene introducir.
La continuidad se acuerda contigo
La frecuencia de las sesiones puede variar según el momento, las necesidades clínicas y tus circunstancias. No existe un número de sesiones que sirva para todas las personas. Tu terapeuta podrá explicarte qué propone y por qué, y revisarlo contigo a medida que avance el proceso.
En algunos casos tiene sentido observar algo entre sesiones, practicar una habilidad o reflexionar sobre una situación. En otros, no. La terapia no es una lista de tareas que tengas que cumplir para hacerlo bien. También puedes hablar de aquello que te cuesta o que todavía no comprendes.
La parte práctica también importa
Para las sesiones online conviene contar con un lugar donde puedas hablar con cierta privacidad y una conexión estable. Si necesitas ayuda para acceder o para organizar las citas, puedes comunicarlo al equipo.
Antes de empezar, te explicaremos cómo se realizan los pagos, cómo se gestionan las citas y qué hacer si necesitas cambiar alguna. También tendrás información sobre la duración, los precios y las condiciones de cancelación de las sesiones.
Preferimos que estas cuestiones estén claras desde el principio y que tengas espacio para preguntar lo que necesites.
Preguntas antes de empezar
¿Tengo que saber qué tipo de terapia necesito?
No. Puedes contar qué te preocupa o qué te gustaría trabajar. La valoración profesional sirve precisamente para explorar contigo qué alternativas tienen sentido.
¿Y si me cuesta explicar lo que me pasa?
Puedes empezar por lo que sí sabes: cómo estás, qué ha cambiado o por qué has decidido consultar ahora. No hace falta llegar con una explicación cerrada.
¿Cuánto durará el proceso?
No es posible establecerlo de antemano para todo el mundo. Dependerá de la situación, de los objetivos y de cómo evolucione el trabajo. La frecuencia y la continuidad se revisan contigo.
¿Qué ocurre si no conecto con mi terapeuta?
Es algo de lo que puedes hablar. La relación terapéutica también necesita confianza y un espacio para expresar desacuerdos o dudas. Si es necesario, podemos valorar otras opciones disponibles dentro del equipo.
¿Puedo hacer terapia si vivo fuera de España?
En la reserva puedes indicar tu zona horaria. La posibilidad de atenderte dependerá también de tu situación y de las condiciones profesionales aplicables al lugar desde el que solicites atención. Lo revisaremos antes de confirmar el servicio.
¿La acogida es una sesión de terapia?
No. Es una conversación gratuita de orientación y conocimiento mutuo. La evaluación clínica y el tratamiento, cuando correspondan, empiezan después con el profesional que te atienda.
Si estás valorando empezar, podemos hablarlo
No necesitas tener todas las respuestas antes de escribirnos. Puedes conocer al equipo, leer cómo entendemos la terapia o reservar una primera conversación para resolver tus dudas. La decisión de continuar será tuya.