Terapia online
con psicólogos

Un espacio para comprender lo que te ocurre, encontrar el acompañamiento adecuado y empezar a trabajar en aquello que necesitas.

Empezar terapia no debería obligarte a saber qué enfoque necesitas, qué profesional elegir o cómo explicar perfectamente lo que te ocurre.
Nuestro trabajo empieza precisamente ahí: comprendiendo contigo qué está pasando, qué necesitas y qué forma de acompañamiento puede tener sentido en tu situación.
A partir de esa comprensión vamos construyendo el proceso, eligiendo objetivos, profesional y herramientas de trabajo de una manera que pueda adaptarse a ti.

Gratuita · 20–30 minutos · por teléfono o videollamada · no es una sesión de terapia

No empezamos por una técnica.
Empezamos por entender qué te está pasando

Dos personas pueden consultar por ansiedad, tristeza, bloqueo o dificultades en sus relaciones y necesitar procesos muy diferentes.
Por eso no elegimos una forma de trabajar únicamente a partir de una etiqueta o de un síntoma.

Nos interesa comprender qué está ocurriendo ahora, cuándo empezó, qué está afectando a tu vida, qué has intentado hacer para sentirte mejor y qué necesitas recuperar, cambiar o poder decidir.
A veces será importante mirar también determinadas experiencias, relaciones, pérdidas o momentos de tu historia. Otras veces tendrá más peso lo que está ocurriendo en tu contexto actual.

No buscamos información por acumularla. Buscamos aquello que nos ayude a comprender mejor qué está pasando y por dónde puede tener sentido empezar.

Lo que está ocurriendo ahora

Qué estás sintiendo, pensando o haciendo y qué situaciones están resultando especialmente difíciles en este momento.

Cómo está afectando a tu vida

Qué impacto está teniendo en tu descanso, tus relaciones, el trabajo, tus decisiones o las cosas que antes podías hacer con más libertad.

Qué has intentado hasta ahora

Qué haces para sentirte mejor, protegerte o manejar lo que ocurre, y qué efecto tienen esas estrategias a corto y a largo plazo.

Qué necesitas recuperar o cambiar

Qué te gustaría poder volver a hacer, sentir, decidir o vivir de una manera diferente.

Así empieza el proceso

1. Nos cuentas brevemente qué está ocurriendo

El primer paso es una sesión de acogida gratuita de aproximadamente 20–30 minutos, por teléfono o videollamada.
No es una sesión de terapia.
Sirve para escucharte brevemente, conocer qué estás buscando, resolver dudas iniciales y valorar si podemos ayudarte.
No necesitas llegar sabiendo qué tipo de terapia necesitas ni qué profesional elegir.

2. Pensamos quién puede acompañarte mejor

Trabajamos como equipo y no asignamos a un profesional únicamente porque tenga un hueco disponible o porque aparezca determinada palabra en el motivo de consulta.
Tenemos en cuenta qué está ocurriendo, qué experiencia y formación puede ser especialmente útil para esa situación y también tus propias preferencias.
El vínculo con la persona que te acompaña forma parte del proceso.

3. Las primeras sesiones nos ayudan a comprender con más profundidad

Una vez empieza la terapia, las primeras sesiones sirven para conocer mejor tu situación y construir contigo una explicación de lo que está ocurriendo.
Hablaremos de lo que está pasando ahora, de cómo está afectando a tu vida, de aquello que pueda ser relevante de tu contexto o de tu historia y de lo que te gustaría que cambiara.
No necesitas contarlo todo de golpe ni hacerlo de una determinada manera.

4. Acordamos qué queremos trabajar

Los objetivos no los decidimos únicamente nosotros.
Quizá llegues con uno muy claro. Quizá solo sepas que no quieres seguir sintiéndote como ahora.
Podemos ir definiendo juntos qué necesita cambiar, qué quieres recuperar, qué decisiones necesitas poder tomar o qué partes de tu vida quieres volver a ocupar de una manera diferente.
Y esos objetivos pueden revisarse a medida que el proceso avanza.

La terapia se adapta a la persona, no al revés

Los modelos psicológicos y las técnicas son herramientas que nos ayudan a trabajar, pero no deberían convertirse en un molde en el que tengas que encajar.
Dependiendo de lo que estemos comprendiendo podemos utilizar estrategias procedentes de diferentes enfoques psicológicos.

La elección no depende únicamente del nombre del problema, sino también de tu historia, tu contexto, lo que puede estar manteniendo las dificultades, tus necesidades, tus recursos y los objetivos que hayamos acordado.

Si una propuesta no te ayuda, resulta demasiado difícil o simplemente no encaja contigo, necesitamos poder hablar de ello.

Adaptar el proceso también forma parte del trabajo.

El vínculo terapéutico
también importa

Para poder hablar de determinadas experiencias necesitas sentir suficiente seguridad y confianza con la persona que tienes delante.

Eso no significa que siempre tengas que sentirte cómoda ni que todo lo que se trabaje vaya a resultar fácil.

Sí significa poder preguntar, expresar dudas, decir que algo no te está ayudando o explicar que una propuesta no tiene sentido para ti.

El profesional aporta formación, experiencia y herramientas.

Tú aportas algo que nadie más puede conocer mejor que tú: tu propia vida.
El proceso se construye con ambas cosas.

Trabajamos como equipo

Aunque tu terapia la realices con un profesional concreto, detrás existe un equipo con diferentes experiencias y áreas de trabajo.
Esto nos permite cuidar especialmente la asignación inicial y, cuando es necesario, pensar qué recursos o conocimientos pueden ser más adecuados para una situación determinada.

También puede ser conveniente coordinar el trabajo con otros profesionales sanitarios o personas relevantes para tu atención, siempre que sea necesario y se realice de manera adecuada.

¿Y las técnicas?

Es posible que hayas oído hablar de TCC, ACT, EMDR u otros enfoques psicológicos y no sepas cuál necesitas.
No tienes por qué saberlo antes de empezar.

Una técnica puede ser útil para una persona y no ser la opción más adecuada para otra, incluso cuando ambas llegan a consulta por algo aparentemente parecido.

Por eso preferimos comprender primero qué está ocurriendo y explicar después qué proponemos trabajar y por qué.

Qué necesitas para hacer terapia online

La terapia online permite realizar las sesiones por videollamada sin necesidad de desplazarte.
Para poder trabajar adecuadamente necesitarás un lugar en el que tengas suficiente privacidad y tranquilidad durante la sesión, además de una conexión que permita mantener la conversación con normalidad.

Para muchas personas este formato facilita incorporar la terapia a su vida y mantener la continuidad del proceso.

Eso no significa que el formato online tenga que ser siempre la mejor opción para cualquier persona o situación.

Si aparece alguna circunstancia que haga necesario valorar otro tipo de atención, lo hablaremos contigo.

¿Cuánto dura una terapia?

No existe un número de sesiones que podamos establecer de antemano para todo el mundo.
La duración depende de lo que esté ocurriendo, de los objetivos, del contexto y de cómo vaya evolucionando el proceso.

También pueden cambiar las necesidades a medida que comprendemos mejor la situación.

Por eso creemos que es importante poder revisar contigo cómo está siendo la terapia, qué está ayudando y qué necesita modificarse.

Si no sé qué psicólogo elegir, ¿qué hago?

No necesitas elegirlo antes de contactar.
Precisamente una de las funciones de la sesión de acogida es conocer brevemente tu situación y pensar qué profesional del equipo podría acompañarte mejor.
Tenemos en cuenta tanto el motivo por el que consultas como tus necesidades y preferencias.

Si estás pensando en empezar terapia

No necesitas saber qué enfoque necesitas, qué profesional elegir ni tener claro cómo explicar todo lo que te ocurre.
Puedes empezar contándonos brevemente qué está pasando.
En la sesión de acogida podremos conocerte un poco, resolver tus dudas y valorar contigo cuál puede ser el siguiente paso.

Gratuita · 20–30 minutos · por teléfono o videollamada · no es una sesión de terapia