✨Cómo dejar (bien) a tu pareja✨

Terminar una relación nunca es fácil. Se habla mucho de la persona “dejada” pero también es complicado para quien toma la decisión.

El sentimiento de culpa, el amor que aún existe (aunque no sea romántico), la necesidad de no hacer sufrir… Son muchas emociones que en ocasiones no sabemos gestionar.

Con este post queremos ofrecer algunas herramientas para afrontar este momento lo mejor posible, entendiendo que no hay varitas mágicas pero que la forma en la que lo hagamos podrá minimizar el impacto para la otra persona.

¿Vamos a ello?

Antes…

Piénsalo bien. Muy bien.

Es aconsejable no terminar una relación en un momento de enfado, en mitad de una pelea. Por muchos motivos, pero sobre todo porque es algo tan importante que debe haber sido muy pensado.

La decisión tiene que ser tomada en varias situaciones, con diferentes estados emocionales, para que ésta sea firme. Si lo hacemos de manera impulsiva, es probable que nos arrepintamos y terminemos en una relación intermitente que no suele beneficiar a nadie.

Escribe tu discurso

Esta técnica es muy útil sobre todo si sabes que la otra persona puede insistir mucho para no terminar  o hacerte cierto chantaje emocional.

Al escribir somos conscientes de las razones por las que tomamos esa decisión y nos da argumentos para no caer en la pena o en el miedo.

Busca un lugar y una situación adecuada

Usa la lógica para escoger un momento que no haga más difícil la ruptura. Intenta que sea privado, que no sea humillante o antes de un examen importante, por poner un ejemplo.

Siempre y cuando sea posible, claro.

Durante…

Mejor con Asertividad

Para quien no quiere dejar la relación, nunca existirá una forma buena de hacérselo saber. Aún así, nuestra responsabilidad afectiva nos “obliga” a hacerlo de la mejor forma que sepamos.

Hablar desde un sentimiento propio, sin culpabilizar y explicar las consecuencias que tiene cómo te sientes, suele ser una buena manera. 

Derecho a réplica

Aunque no nos guste ver llorar a alguien, o la respuesta que puedan darnos, tenemos que prepararnos para lo que la otra persona tenga que decirnos.

Del mismo modo que tenemos derecho a expresar nuestras necesidades, quien nos rodea tiene derecho a hacerlo también.

Por supuesto no tenemos por qué consentir faltas de respeto o chantajes que peligren nuestra decisión, claro está.

Banco de Niebla, Disco Rayado

Estas técnicas funcionan muy bien para mantener nuestro discurso y no generar una escalada de reproches.

El banco de niebla consiste en reconocer los argumentos de la otra persona pero sin cambiar nuestra posición inicial. 

El disco rayado es únicamente repetir de forma asertiva la decisión que ya hemos tomado.

Sería algo así como:

  • Entiendo lo que me dices y que te enfades, pero no estoy bien y prefiero que dejemos de vernos.
  • Puede que tengas razón y que no te haya dado pistas suficientes pero siento que esta relación no funciona para mí.

Después…

Contacto 0

Lo mejor es tener el menor contacto posible. No siempre se puede, pero si tenemos que mantener algún tipo de relación tras la ruptura (laboral, familiar, social…) que se limite a esta. 

No es muy aconsejable comenzar con el tira y afloja… Y esto también abarca las redes sociales. 

No caigas en chantajes

Si la otra persona no quería bajo ningún concepto que lo vuestro terminase, puede recurrir a diferentes estrategias para que todo vuelva a ser lo que era.

Quien ha tomado la decisión es quien debe mantenerse firme y no acudir a llamadas intempestivas o dejarse manipular por la pena.

Puede sonar muy duro y es muy complicado llevarlo a la práctica, pero es preferible actuar con cierta brusquedad que de alguna manera “dar esperanzas” y mantener a la ex-pareja enganchada.

Si la otra parte está comprometida con la relación, es muy complicado que podamos cortar sin generar ningún daño… Casi cualquier cosa que hagas estará mal (¿o es que alguien alguna vez dijo “me han dejado súper bien”?) Lo importante es que actuemos desde el amor,  intentando empatizar pero sabiendo dónde está nuestro sitio.

Puedes echarle un vistazo a este vídeo en el que profundizamos más en todo este asunto.

Y cuéntanos qué te ha parecido ¡¡estamos deseando leerte!!

✨CRÓNICA DE UN SECUESTRO (EMOCIONAL)✨

Te has sorprendido alguna vez actuando de forma muy impulsiva, sin apenas control de tu conducta, para darte cuenta, poco después, de que tu reacción ha sido exagerada e irracional. ¿A quién no le ha pasado verdad?

Pues te cuento que ese acontecimiento tiene nombre y apellidos (y por supuesto autor, Daniel Goleman). Hoy hablaremos del secuestro emocional.

¿Por qué pegaste a tu hermano pequeño si solo estaba bromeando cuando te quitó el mando? ¿Por qué estallaste en cólera cuando aquel conductor te adelantó de forma imprudente? ¿Por qué no controlaste ese ataque de celos que tanto daño hizo a tu pareja? ¿Por qué gritaste tanto y corriste despavorida si aquello que había en el suelo solo era un trozo de cuerda y no una boa constrictor ? 

Como ves, son muchas las situaciones en las que se puede dar un secuestro emocional y cuando caemos en uno perdemos por completo los papeles. Esto se debe a que la emoción que nos suscita la situación toma el control de nuestra conducta y no nos permite pensar.  Nos limitamos a actuar arrastrados por ella.

Segundos o minutos después de haber explotado, nuestro cerebro racional vuelva a tomar el control de la nave y se pone a evaluar los daños sufridos durante el secuestro. A veces habremos perdido amistades, otras la confianza y complicidad de un ser querido y otras quizá el respeto que nos tenemos a nosotros mismos. Entonces llega el turno de emociones como la vergüenza o la culpa, que tanto nos martirizan. 

Sea cual sea el daño, nos hubiese gustado haber sido capaces de controlar nuestra reacción. Pero, ¿por qué es tan difícil? Porque estamos evolutivamente preparados para que, en caso de identificar una amenaza (real o imaginada), nuestra reacción sea más rápida que efectiva. Este mecanismo tuvo un sentido en el pasado. Imagina a nuestros antepasados cromañones frente a un peligro inminente, como el ataque de un depredador. En esas situaciones la reacción debía ser rápida, cada milésima de segundo resultaba crucial. ¿Atacaba o huía? la velocidad de su decisión marcaba la diferencia entre la vida y la muerte. 

Sin embargo, hoy en día ya no enfrentamos ese tipo de peligros. La mayoría de amenazas que identificamos provienen de nuestras relaciones sociales o de la frustración por no alcanzar algún objetivo personal. Estarás de acuerdo conmigo en que se trata de situaciones en las que un secuestro emocional suele tener más costes que beneficios. 

Esto se debe a que una emoción, cuando más rápida, más inexacta y torpe nos vuelve. Pero OJO, esto no significa que experimentar emociones sea algo malo (una vida sin emociones es como un huevo sin sal), sino que el impulso que implica su aparición puede ser desproporcionado y nos puede llevar a actuar de forma poco útil o adaptativa.

Te dejamos mucha más info en el siguiente vídeo 😉

Si eres una víctima habitual de secuestros emocionales (ataques de ira, de celos, de llanto o de ansiedad) debes empezar a trabajar tu gestión emocional. En futuras entradas de nuestro blog abordaremos en qué consiste la gestión emocional. Por ahora, puedes empezar contándonos cuándo y cómo fue tu último SECUESTRO EMOCIONAL.

✨¿Te conoces?: El cuestionario de Proust✨

Antes de que existiesen los medios de entretenimientos modernos ¿cómo se divertía la gente?

¿Os lo habéis preguntado alguna vez?

Durante la época Victoriana, las personas de clase alta comenzaron a tener más tiempo libre. Se puso de moda durante las reuniones habituales jugar o hacer actividades. La gallinita ciega, por ejemplo, es uno de los juegos que nacieron durante estos años, y sí, era jugado por adultxs.

Una de las actividades fue el llamado “Cuestionario de Proust”. No porque lo inventase él, sino porque apareció una grabación con sus respuestas.

Durante el siglo XX este cuestionario fue ampliamente utilizado por periodistas para entrevistar a diversas personalidades como David Bowie o el Dalai Lama porque conseguía retratar a un ser humano de forma completa y profunda.

Además de lo interesante que puede resultar para echar un rato con alguien que te apetezca conocer (más) también lo es para hacer un poco de introspección, para saber más de ti… ¿Te atreves?

  1. ¿Cuál es tu idea de felicidad?
  2. ¿Cuál es tu mayor miedo?
  3. ¿Qué rasgo de personalidad es el que más detestas en ti?
  4. ¿Y en el resto de personas?
  5. ¿Qué talento te gustaría tener?
  6. ¿En qué ocasiones sueles mentir?
  7. ¿Qué es lo que más te desagrada de tu apariencia?
  8. ¿Quién es la persona que más desprecias de la Historia?
  9. ¿Cuándo y dónde has sido más feliz?
  10. ¿Tienes alguna muletilla?
  11. ¿Quién es la persona viva que más admiras?
  12. ¿Cuál es tu mayor rareza?
  13. ¿Cuál es tu estado mental actual?
  14. ¿Qué cualidad consideras sobrevalorada?
  15. ¿Qué cambiarías de ti?
  16. ¿Cuál consideras que ha sido tu mayor logro?
  17. ¿Cuál es tu posesión más preciada?
  18. ¿Dónde te gustaría vivir?
  19. ¿En qué o en quién te gustaría reencarnarte?
  20. ¿Qué consideras “tocar fondo”?
  21. ¿Qué cualidad valoras más de tus amigxs?
  22. ¿Qué característica te define mejor?
  23. ¿En que prefieres emplear tu tiempo?
  24. ¿De qué es de lo que más te arrepientes?
  25. ¿Tienes algún héroe de la vida real?
  26. ¿Qué defectos te inspiran más indulgencia?
  27. ¿Cómo preferirías morir?
  28. ¿Cuál es tu recuerdo más valioso?
  29. ¿Qué sabes que no vas a morirte sin hacer?
  30. ¿Cuál es tu lema vital?

¿Qué? ¿Ha sido más fácil o más difícil de lo que esperabas?

Espero tus comentarios 😉

“Cómo dejar de sufrir gratuitamente”

LA VIDA EN SÍ MISMA CONLLEVA SITUACIONES QUE PODEMOS CALIFICAR DE PUTADAS PERO VIVIR NO TIENE PORQUÉ SIGNIFICAR SUFRIR CONSTANTEMENTE

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Es cierto, a veces la vida es una putada.

Sé bien de lo que hablo, por mi propia experiencia y porque si fuese como Mr. Wonderful la pinta, no tendría trabajo.
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Mr. Wondeful suele vender muchas frases del tipo “hoy es un buen día, para tener un gran día”, pero con todos mis respetos no todos los días son buenos. Hay días que son días de mierda, porque ocurren cosas de mierda. Perder a tu padre, a tu madre, un hijo o hija, tu trabajo o que tu pareja ponga fin a vuestra relación sin tu quererlo supone que ese va a ser un día de mierda.
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Y por mucho que Mr.Wonderful nos lo venda, por muy buena actitud que tengas nada hará que perder una persona que nos importa sea algo dulce y estupendo como comerse un donut relleno de chocolate y confiar en que la vida va a ir bien.
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Para confiar en la vida primero es necesario dejar de juzgarla y dejar de juzgarnos e intentar responder a preguntas que no tienen respuesta.
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Es inevitable que nuestra cabeza genere preguntas y respuestas que nos generen malestar, angustia, enfado, rabia o culpa gratuita, pero quiero que sepáis que hoy en día la psicología dispone de herramientas para que podamos lidiar y aceptar lo que ha pasado para llegar a transformar esa experiencia en aprendizajes para vivir la vida desde un ángulo que nos permita descubrir que es un regalo, un tesoro para que podamos disfrutarla en determinados momentos y atravesarla en otros y vivir tranquilas/os y no en un constante ¡ay!.
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La realidad es que el 90% de esos pensamientos no responden a la realidad y que hay un abismo entre vivir con culpa, resentimiento y temor o con tranquilidad, aceptación y resiliencia. Esto es posible. Atreverte a cambiar y lograrlo te cambia la vida.
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Y esto no es magia, es psicología.
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CÓMO LA TERAPIA DE ACEPTACIÓN Y COMPROMISO CAMBIÓ MI FORMA DE VIVIR LA VIDA

sobre-mi

La terapia, específicamente la terapia de Aceptación y Compromiso, cambió mi vida.

Y no fue magia, fue a través de mucho curro.

Os cuento cómo:

Hace ya algunos años que toqué fondo. Me harté de vivir la vida en un sinvivir.

Sufría por mi, por la gente que me importaba, por cosas que hace años que me habían pasado o porque en un futuro no muy lejano la humanidad se iba a extinguir. En serio, no dormía.

Reconozco que en lo que a mí se refería era un poco pesadilla y negativa. Siempre estaba dándole vueltas a las cosas y quejándome.

Un día me harté. Me harté de vivir la vida sufriendo constantemente.

Busqué ayuda en la psicología pero no tuve mucho éxito en ello hasta que no dí con las terapias contextuales. En concreto con la Terapia de Aceptación y Compromiso(ACT).

Con esta terapia conseguí lo que llevaba mucho tiempo buscando. Cambiar. Apagar ese ruido mental que a veces se hacía tan intenso que me quitaba el sueño.

Mi primer trabajo fue tomar conciencia de que esa mente que nos presentan en los dibujitos animados con un angel y un demonio no era una fantasía, sino una realidad. Y que en mi caso, como en la mayoría de personas ocurre, quien reina en el trono no es precisamente un Ángel.

Es un Demonio en forma de “vocecita” interna que nos critica, boicotea y juzga constantemente a nosotras mismas y a los demás y que nos tiene a su merced preocupándonos por cosas que no están ocurriendo,que nos hacen sufrir enormemente y que nos desconectan de vivir existe.

En Terapia de Aceptación y Compromiso hablamos de que el primer paso para lograr que esa vocecita se ponga de nuestro lado es ser conscientes de que está, “darnos cuenta”.

Segundo entender que cuanto más nos resistimos a los pensamientos, emociones y sentimientos que vivimos más presentes están en nuestras vidas y que lo mejor que podemos hacer es mirarlos de frente y sentir.

Tercero, hacer frente a la vocecita, aprender estrategias para tomar distancia de ella para así poder dejar de creer en sus mentiras.

Y cuarto, experimentar la tranquilidad y felicidad de estar conectadas a nuestro presente y a nuestra vida.

Para mí supuso un cambio de vida radical, dejar una vida que no quería y en la que estaba sufriendo continuamente construyendo la que deseaba desde la tranquilidad y serenidad necesarias para poder hacerlo.

Para, por fin, VIVIR.

Un montón de amor para todos y todas.

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Porqué la ley de atracción es una mentira.

Os voy a decir una cosa muy seriamente. Existe un exceso de pensamiento mágico en este mundo de hoy:

– Hilos rojos que te unen a personas de por vida (a veces muy tóxicos o simplemente producto de hormonas e imaginación).
– Universos con planetas que conspiran para que consigas las cosas o te vaya francamente mal.
– Esa ley de atracción que da idea de que basta desear algo para atraerlo.
– Que somos primos hermanos de Dios y que no hay nada que no podamos conseguir…

Pues yo en verdad os digo, y siento si acabo con la magia, que todo esto es pura falacia que nos entretiene.

Que si quieres algo hay que trabajar, que no por desearlo sucede. Que si te quedas sentadoxa esperar, lo más probable es que te frustres mucho y sufras.

Que para conseguir hacer algo, además de querer hay que saber y que hay veces que no podemos porque carecemos de un atributo en concreto que hace que puedas, por ejemplo, cantar ópera, pero que eso no significa que no puedas hacer nada.

Que todo el mundo tenemos un talento y algo que se nos da francamente bien, pero que a veces lo tenemos escondido y tenemos que explorar para encontrarlo, sacarlo a relucir y que lo que queremos y sabemos hacer suceda.

“Tres libros de autoayuda que de verdad ayudan”

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Ojalá la receta para acabar con la epidemia de depresión y ansiedad fuese un chute de optimismo.

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Ojalá  a toque de varita mágica pudiésemos cambiar nuestras vidas.

Ojalá tuviésemos una bola de cristal que nos mostrara el camino para así poder acabar con el sufrimiento humano que la incertidumbre de la vida trae consigo.

Ojalá bastase con desear tener algo para que la famosa “Ley de atracción” hiciese efecto a golpe de chasquido de dedos.

Ojalá, pero a estas alturas de la vida, ya sabemos que nada de eso existe y que el chute de optimismo tipo frases de Mr. Wonderfull no trae cambios por si solo.

El optimismo no hace que salgas del agujero si no va acompañado de acciones. Es decir, para que algo suceda, hay que trabajar para que ocurra.

Cuidado con poner vuestras esperanzas de que vuestra vida cambie en los gurús que venden libros de autoayuda que contienen recetas de la felicidad basadas en nada.

Igual que tener un cuerpo sano implica trabajo y hábitos saludables, con la mente ocurre lo mismo.

Aquí os dejo algunos libros de trabajo que pueden ser un buen comienzo de ayuda ya que contienen herramientas que ayudan a que podamos cambiar aquello que queremos cambiar y aceptar la vida tal cual es,y que junto con terapia os pueden ser muy útiles:

– La trampa de la felicidad, Russ Harris.Ed. Planeta.

– Sal de tu mente, entra en tu vida. S. Hayes. Ed. DESCLEE DE BROUWER.

– El arte de no amargarse la vida. R. Santandreu.

Paidós Ibérica.

Un abrazo y un montón de amor para todos.

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