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Duelos NO autorizados

Duelos NO autorizados

El duelo no autorizado, también llamado duelo silente o duelo no permitido, es aquel que nosotrxs mismxs, el entorno o la sociedad en la que vivimos nos niega o nos fuerza a no expresar de la forma en que necesitaríamos.

Por lo tanto la gestión del mismo es más difícil porque al dolor propio de la pérdida, se añade esconder lo que nos ocurre, evitarlo o no dejarnos profundizar en el mismo.

Es normal sentir culpa o preguntarnos si nuestros sentimientos son válidos o no ya que ni se da un espacio seguro para poder expresar el dolor ni el tiempo necesario para hacerlo.

El dolor es minimizado de forma continua presionando para que nos sintamos mejor.

Tipos de duelos no autorizados

Hay varios tipos de duelo que pueden no ser autorizados o reconocidos por la sociedad o por las personas cercanas por no ser consideradas pérdidas significativas . Algunos ejemplos son:

1. Duelo por la pérdida de una mascota: A menudo, las personas que han perdido una mascota pueden sentir que su dolor no es comprendido o validado por los demás. Esto se debe a que algunas personas no consideran que la muerte de una mascota sea una pérdida significativa, lo que puede hacer que la persona que está de luto se sienta incomprendida o avergonzada.

2. Duelo por la pérdida de un trabajo: La pérdida de un trabajo puede ser muy traumática para algunas personas, especialmente si su trabajo era una parte importante de su identidad o de su estabilidad financiera. Sin embargo, algunas personas pueden minimizar el dolor de perder un trabajo y no entender la importancia que tiene esta pérdida para el individuo.

3. Duelo por una relación no correspondida: Aunque puede parecer menos significativo en comparación con otras pérdidas, el duelo por una relación no correspondida puede ser muy doloroso y difícil de superar. En algunos casos, las personas pueden sentirse avergonzadas de estar de luto por alguien que nunca fue realmente parte de sus vidas.

4. Duelo por pérdida perinatal: A menudo, las personas que han experimentado un aborto pueden sentir que su dolor no es validado por los demás, ya que la sociedad no suele reconocerlo como una pérdida real. Esto puede hacer que la persona que está de luto se sienta aislada y solitaria.

5. Duelo por un familiar muy mayor o muy enfermo. "Es ley de vida" y todo el mundo lo entendemos, pero eso no quita que nos duela menos o que no podamos estar tristes por la pérdida.

6. Duelo por una relación no permitida. En este caso las personas que dejan una relación "no oficial" tienen que atravesar la pena sin mostrarlo al mundo. No poder compartirlo y negarse el derecho a estar triste dificulta la recuperación.

7. Duelo por alguien a quien "no deberíamos querer". Cuando alguien no es una persona integrada en la sociedad, las personas no entienden que se pueda sufrir por esa pérdida. Así, quien vive el duelo, tiene que esconderse o, si no lo hace, vivirlo con el rechazo social o con mucha incomprensión.

8. Duelo por la no maternidad/paternidad. Las personas que quieren tener descendencia y por diversos motivos no terminan haciéndolo, también atraviesan duelo no autorizado. Éste es uno de los menos comprendidos ya que la gente no entiende que pueda sufrirse por algo que "no existe". Pero el vacío es real y como tal hay que vivirlo.

El duelo no se juzga

El duelo forma parte de la vida aunque no nos lo enseñen.

Cada cual lo lleva a su manera y quien está a su alrededor (si quiere acompañar) ha de respetar el proceso.

Por mucho que resulte incómodo.

La psicología puede ayudar a que no se enquiste, a que no se convierta en patológico.

Pero respetándolo, aceptándolo.

Es triste en esta sociedad, que vive de espaldas a la muerte, que no se permita hablar de la pérdida, que la gente se aleje, que se juzgue.

A veces, aun queriendo ayudar, obligamos a la persona a que haga cosas que no quiere hacer por eso la pregunta más útil dadas las circunstancias es ¿qué necesitas?

Y estar ahí.

¿Qué puedo hacer para sanar mi duelo no autorizado?

Para transitar por él, uno tiene que estar conectado con qué es lo que está sintiendo. Sin embargo, cuando se nos niega sentir, podemos tener la falsa sensación de que no nos encontramos mal, y si en el futuro sucediera otra pérdida, se activará todo lo que no está resuelto.

Por eso es necesario vivirlo porque, al final, el duelo ocurre, aunque no nos lo permitamos.

¿Qué podemos hacer?

  1. Aceptar que lo que ha ocurrido es real
  2. Sentir y elaborar las emociones
  3. Reconstruir nuestra vida y a nosotr@s mism@s
  4. Recolocar emocionalmente a la persona
  5. Revertir el aprendizaje en beneficio de la sociedad.

Si estás atravesando un duelo no autorizado, la terapia puede ser ese lugar seguro en el que expresarte pero, para ello, la primera persona que tiene que permitirse el dolor eres tú.

Etiquetas :

Psicología

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