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✨ Adicciones conductuales✨ 

Las adicciones conductuales, a menudo subestimadas en comparación con las adicciones químicas, son una realidad compleja. Puedes hacer mucho y algo y no ser adictx y al revés. Porque lo que define una adicción de algo que no lo es, es la falta de control en la conducta.

Estas adicciones, por lo tanto, se centran en comportamientos repetitivos que generan un impulso irresistible, a menudo resultando en consecuencias negativas para la vida diaria y las relaciones interpersonales. 

Tipos de Adicciones Conductuales

Adicción al Juego

También conocida como ludopatía, esta adicción se caracteriza por la compulsión incontrolable por participar en juegos de azar, ya sea en casinos, apuestas deportivas, o juegos online. Las personas afectadas suelen experimentar una pérdida de control sobre su comportamiento de juego, lo que lleva a consecuencias financieras y emocionales devastadoras. En la actualidad vemos como cada vez quienes sufren este trastorno son personas más y más jóvenes debido, entre otras causas, a la disponibilidad y acceso a este tipo de actividades.

Adicción al Trabajo

En un mundo obsesionado con la productividad y el éxito, la adicción al trabajo se ha vuelto cada vez más común. Aquí, la persona se encuentra constantemente inmersa en su trabajo, sacrificando su tiempo libre, relaciones personales y salud en aras de perseguir metas laborales cada vez más exigentes. 

Adicción a Internet

Esta adicción se manifiesta a través del uso excesivo de Internet, redes sociales, videojuegos o cualquier otra forma de tecnología digital. Las personas afectadas pueden pasar horas frente a pantallas, descuidando otras áreas importantes de sus vidas. 

Habría que hacer mención especial a las redes sociales y la dependencia absoluta que generan en cada vez más personas.

Adicción al Sexo

La adicción al sexo implica un patrón de comportamiento sexual compulsivo que a menudo interfiere con las responsabilidades y relaciones personales. Las personas afectadas pueden participar en actividades sexuales de riesgo, experimentar sentimientos de vergüenza o culpa, y enfrentar dificultades para controlar sus impulsos. En este punto hay que destacar la adicción al porno. El consumo constante debido a su disponibilidad está generando problemas en personas cada vez más jóvenes que no saben discernir la ficción que el mismo supone, intentando recrear ciertos comportamientos que ven en pantalla en sus relaciones con otras personas. A ésto hay que añadir la tolerancia al estímulo, esto es, la necesidad de más cantidad o mayor intensidad para conseguir la misma sensación.

Adicción a las Compras

También conocida como compras compulsivas, esta adicción se caracteriza por un impulso incontrolable de comprar productos, incluso cuando no se necesitan o no se pueden pagar. Las personas afectadas pueden experimentar una sensación momentánea de gratificación seguida de culpa o arrepentimiento.

Relacionado con ésta tenemos la adicción a la acumulación que es un trastorno del control de los impulsos caracterizado por la dificultad para deshacerse de objetos, lo que conduce a la acumulación excesiva y desorganizada de artículos en el hogar o en otros espacios personales. Esta acumulación puede llegar a niveles extremos, causando una gran congestión y desorden en la vida del individuo.

Adicción a una persona/ relación

La adicción a una persona, también conocida como “amor patológico” o “dependencia emocional“, es un fenómeno psicológico en el cual una persona desarrolla un apego excesivo y poco saludable hacia otra, llegando a depender emocionalmente de ella de manera compulsiva. Esta dependencia puede ser tan intensa que la persona afectada experimenta dificultades para funcionar normalmente sin la presencia o la atención de la otra persona.

Adicción a la comida

El trastorno por atracón es un trastorno alimentario caracterizado por episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos en un corto período de tiempo, acompañados de una sensación de falta de control durante estos episodios. El estrés, la ansiedad, la depresión y la baja autoestima pueden aumentar la vulnerabilidad a los episodios de atracón y dificultar el control sobre el comportamiento alimentario.

¿Por qué?

Las adicciones conductuales pueden surgir de una combinación de factores genéticos, biológicos, psicológicos y ambientales. Algunas posibles causas subyacentes incluyen:

1. Factores Genéticos: La predisposición genética puede influir en la vulnerabilidad de una persona a desarrollar adicciones conductuales. ¡Ojo! Hablamos de vulnerabilidad, no de determinismo. Si sabes que en tu familia existe cierta predisposición genética a alguna adicción lo más aconsejable es evitar la exposición a la misma siempre que sea posible.

2. Desregulación Neuroquímica: Alteraciones en la química cerebral, incluyendo la dopamina y la serotonina, pueden contribuir al desarrollo de comportamientos adictivos. Ésto está muy relacionado con el sistema de recompensa. Este sistema está mediado principalmente por neurotransmisores como la dopamina, que juegan un papel crucial en la motivación, el placer y la búsqueda de recompensas. Cuando una persona experimenta placer o gratificación, como resultado de realizar una conducta adictiva, el sistema de recompensa libera dopamina, creando una sensación de bienestar y refuerzo positivo.

3. Trauma y Estrés: Experiencias traumáticas o altos niveles de estrés pueden desencadenar comportamientos adictivos como mecanismo de afrontamiento.

4. Modelado Social: Observar comportamientos adictivos en el entorno familiar o social puede influir en la adopción de patrones similares.

5. Problemas de Autoestima: La baja autoestima o la falta de satisfacción personal pueden llevar a las personas a buscar gratificación instantánea en comportamientos adictivos.

Características de las Adicciones Conductuales

Sensación de pérdida de control

Las personas afectadas experimentan una compulsión irresistible hacia el comportamiento adictivo, a menudo sintiendo una incapacidad para controlarlo.

Tolerancia

Al igual que con las adicciones químicas, las adicciones conductuales pueden requerir una mayor intensidad o frecuencia para lograr la misma sensación de gratificación.

Retirada

La interrupción del comportamiento adictivo puede desencadenar síntomas de abstinencia emocional o física, como ansiedad, irritabilidad o depresión.

Impacto Negativo

Las adicciones conductuales suelen tener repercusiones negativas en múltiples áreas de la vida, incluyendo relaciones personales, salud física, y estabilidad financiera.

Negación o “yo controlo”

Las personas afectadas pueden minimizar o negar la gravedad de su adicción, dificultando la búsqueda de ayuda y tratamiento.

Las adicciones conductuales pueden ser difíciles de detectar, incluso para unx mismx. Depende mucho de nuestra realidad social, es decir, si en nuestro entorno está normalizado jugar con cierta frecuencia, el hecho de entender que tú tienes un problema será mucho más complicado.

También porque, al contrario que en otros trastornos, en la mayoría de éstos la persona no siente un malestar tan acusado, por lo que son otras consecuencias (interpersonales, financieras, familiares, laborales…) las que hay que tener en cuenta para determinar la existencia de la adicción.

Aún así, es esa sensación de control (o de descontrol) la que nos tiene que dar la voz de alarma y entender la relación de la conducta con lo que nos está pasando en la vida y estamos intentando tapar.

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